Curvatura de la madera

La madera, una materia prima muy apreciada, tiene características estructurales especiales que derivan de su naturaleza biológica. A diferencia de otros materiales, como por ejemplo los metales, la deformación de la madera representa muy a menudo una incógnita derivada de la distribución no homogénea de las fibras a lo largo de la sección.

En los productos semielaborados sometidos a curvatura se tienen dos tipos de esfuerzos:

  • de tracción en la zona periférica convexa;
  • de compresión en la zona interior cóncava del arco.

Sometida a esfuerzos superiores en el límite de elasticidad, la madera se rompe empezando por las capas superficiales de la parte exterior del arco de curvatura. Permaneciendo en el campo de las deformaciones elásticas, la curvatura a temperatura ordinaria retorna al estado primitivo al cesar el esfuerzo. Para mantener una deformación permanente es necesario por ello aumentar la “plasticidad” de la madera, es decir su capacidad de asumir una determinada forma.